Profepa asegura a un león africano con heridas y daño neurológico en una vivienda de Totolapan

Profepa aseguró en Totolapan a un león africano con heridas, parásitos y daño neurológico; lo alimentaban con carne en descomposición.

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La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) aseguró a un león africano macho, de edad juvenil, que permanecía en una casa habitación de Totolapan, en el oriente de Morelos, sin las condiciones mínimas para su cuidado. El operativo, realizado en coordinación con la Guardia Nacional, se llevó a cabo tras una denuncia ciudadana.

Durante la inspección, el personal de la dependencia encontró al felino con lesiones en el cuello y la cabeza, parásitos externos y síntomas de síndrome vestibular, una afectación neurológica que altera el equilibrio y la coordinación. Según la Profepa, el animal era alimentado con carne en descomposición.

Las condiciones del inmueble también representaban un riesgo para los vecinos. El león estaba en un espacio que no contaba con instalaciones adecuadas para una especie de su tamaño: las ventanas permanecían abiertas y la única medida de contención era un candado pequeño en la puerta de acceso, lo que hacía posible que escapara.

Papeles en regla, pero sin plan de manejo

La persona responsable del ejemplar presentó documentos para acreditar su procedencia legal. Sin embargo, no contaba con el Plan de Manejo autorizado por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), un requisito para mantener especies exóticas, y las condiciones de cuidado no cumplían con lo que establecen la Ley General de Vida Silvestre y su reglamento.

Por ello, la Profepa aseguró al felino y lo trasladó a una Unidad de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) en Morelos, donde recibe atención veterinaria. La dependencia inició un procedimiento administrativo para determinar la situación jurídica del animal y las posibles sanciones. No se dio a conocer la identidad del propietario ni la localidad exacta del municipio donde ocurrió el aseguramiento.

Lo que exige la ley

En México, la posesión de grandes felinos no está prohibida, pero está sujeta a requisitos. Quien tenga un ejemplar debe acreditar su legal procedencia, registrarlo ante la Semarnat y contar con un plan de manejo autorizado, además de instalaciones seguras, atención veterinaria y espacios acordes con las necesidades de la especie. El incumplimiento puede derivar en multas, el decomiso definitivo del animal y, en algunos casos, responsabilidades penales.

Los ejemplares asegurados suelen quedar bajo resguardo en zoológicos, santuarios o unidades de manejo especializadas, donde muchos se quedan de por vida, ya que una especie exótica como el león africano no puede liberarse en el medio silvestre del país.

No es la primera vez que la Profepa interviene en Morelos por un gran felino en un domicilio particular. En 2018, la dependencia aseguró a un jaguar macho joven en una casa de la colonia Vista Hermosa, en Cuernavaca. El animal había sido castrado, le habían retirado colmillos y garras, y permanecía atado con una cadena al cuello en un patio de servicio. Su propietario no pudo acreditar el registro ante la Semarnat ni un plan de manejo, y el felino fue trasladado a una unidad de manejo en la Ciudad de México.

La Profepa reiteró el llamado a la población a denunciar cualquier situación que ponga en riesgo a la vida silvestre.