Cueva El Salitre en Morelos recibe reconocimiento internacional por su importancia en la conservación de murciélagos

Cueva El Salitre en Morelos recibe reconocimiento internacional por su importancia en la conservación de murciélagos

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La Cueva El Salitre, en Tlaltizapán, fue reconocida internacionalmente como Sitio de Importancia para la Conservación de los Murciélagos (SICOM) por su relevancia ecológica y biodiversidad.

En el marco del Día Internacional de la Diversidad Biológica, la Cueva El Salitre, ubicada en el municipio de Tlaltizapán, en Morelos, recibió reconocimiento internacional como Sitio de Importancia para la Conservación de los Murciélagos (SICOM), consolidándose como uno de los espacios ecológicos más relevantes del estado para la protección de estas especies.

El reconocimiento fue otorgado por la Red Latinoamericana y del Caribe para la Conservación de los Murciélagos (RELCOM) al Refugio de Vida Silvestre “La Entrada de la Cueva El Salitre”, identificado oficialmente con el código S-MX-015. La declaratoria reconoce la relevancia biológica del sitio debido a las poblaciones de murciélagos que alberga y su papel fundamental dentro de los ecosistemas regionales.

La cueva se localiza dentro del ejido de Santa Rosa Treinta, en el municipio de Tlaltizapán de Zapata, y actualmente funciona como refugio para al menos siete especies de murciélagos, aunque registros históricos han documentado hasta 11 especies en la zona durante las últimas décadas.

Entre las especies más importantes registradas en el sitio destaca Myotis velifer, una especie migratoria que forma en la cueva una colonia de maternidad estimada entre 9 mil y 50 mil individuos, considerada la más numerosa de Morelos. También se encuentra presente Leptonycteris yerbabuenae, conocido como murciélago magueyero menor, catalogado bajo protección especial en la NOM-059-SEMARNAT-2010 y clasificado como “Casi Amenazado” por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Además, el refugio alberga dos especies endémicas de México: Pteronotus mexicanus y Artibeus hirsutus, ambas altamente dependientes de sistemas cavernícolas para sobrevivir. Los especialistas consideran que estos murciélagos desempeñan funciones ecológicas esenciales para el equilibrio ambiental en la región, incluyendo polinización, dispersión de semillas y control biológico de insectos que afectan cultivos agrícolas como caña, arroz y maíz.

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Una cueva protegida desde 2018

La protección formal de la cueva comenzó el 25 de abril de 2018, cuando el sitio fue decretado como Área Natural Protegida estatal bajo la categoría de Refugio de Vida Silvestre, resultado de investigaciones impulsadas durante años por científicos y estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) y la UNAM.

De acuerdo con investigadores de la Facultad de Ciencias Biológicas de la UAEM, la cueva tiene origen volcánico y corresponde a un tubo de lava con una antigüedad superior a mil años, generado por actividad volcánica ocurrida entre el norte de Morelos y el sur de la Ciudad de México.

Actualmente, el sitio enfrenta diversas amenazas derivadas de la expansión urbana, actividades agrícolas, extracción no regulada de guano, turismo sin control y explotación minera cercana. Incluso, especialistas han alertado sobre actividades vandálicas y otros factores humanos que representan riesgos para las colonias de murciélagos.

Morelos ya cuenta con dos SICOM

Con este reconocimiento, Morelos suma oficialmente dos espacios reconocidos como Sitios de Importancia para la Conservación de los Murciélagos, junto con la cueva Oztuyehualco, ubicada dentro del Parque Nacional El Tepozteco.

Especialistas señalan que este tipo de reconocimientos internacionales no solo fortalecen las estrategias de conservación, sino que también permiten generar programas de monitoreo científico, educación ambiental y protección de ecosistemas clave para la biodiversidad regional.

El reconocimiento a la Cueva El Salitre también fue resultado del trabajo coordinado entre investigadores, sociedad civil, academia y autoridades ambientales estatales, incluyendo la participación de la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS), la Comisión Estatal de Biodiversidad (COESBIO) y organizaciones especializadas en conservación de murciélagos.