El Ayuntamiento de Cuernavaca implementará una prohibición estricta a la venta de bebidas alcohólicas en los alrededores de la Feria de Tlaltenango. Esta decisión busca salvaguardar el ambiente familiar y evitar alteraciones que pongan en riesgo la convivencia pacífica durante las festividades.
Se notificó formalmente a los establecimientos cercanos —entre ellos tiendas de conveniencia, restaurantes, abarrotes e incluso farmacias— que tienen prohibido ofrecer alcohol durante el desarrollo de la feria. En caso de incumplimiento, enfrentará multas de hasta treinta mil pesos, una medida clara para asegurar el orden y la tranquilidad colectiva.
La Feria de Tlaltenango, con su rica tradición religiosa y cultural, atrae a miles de personas cada año. En su edición 305, se espera una gran afluencia de visitantes que recorrerán más de un kilómetro y medio de avenida Emiliano Zapata. La autoridad local considera fundamental garantizar que el evento se desarrolle en un marco seguro y sin excesos.
El secretario general del Ayuntamiento enfatizó que esta medida preventiva responde a experiencias pasadas, donde el consumo excesivo de alcohol llegó a generar conflictos y amenazó la armonía de la celebración. La determinación refleja la prioridad de priorizar a las familias y evitar que la festividad pierda su carácter acogedor.
Las labores operativas incluirán cierres viales y supervisión continua durante todo el evento. Con ello, se refuerza la presencia del Estado para asegurar que la feria transcurra sin incidentes y con una convivencia armoniosa entre asistentes, comerciantes y vecinos.








