Exalcalde de Cuernavaca enfrenta nuevo proceso penal por presunta corrupción en el SAPAC

Un nuevo expediente penal por presunta corrupción en el SAPAC vuelve a colocar al exalcalde de Cuernavaca, José Antonio Villalobos Adán, ante los tribunales; su defensa alega motivaciones políticas.

El exalcalde de Cuernavaca, José Antonio Villalobos Adán, enfrenta un nuevo proceso penal por presuntas irregularidades vinculadas al Sistema de Agua Potable y Alcantarillado (SAPAC). La causa se centra en el manejo de recursos del organismo operador y reabre el escrutinio sobre su administración municipal.

Este expediente llega después de que, en julio, un juez determinó la no vinculación en otra carpeta por hechos diferentes. La nueva acusación coloca nuevamente al exedil ante el Poder Judicial y activa rutas procesales que podrían derivar en audiencias de vinculación y, en su caso, medidas cautelares.

Desde la defensa se ha sostenido de manera reiterada que el exalcalde es objeto de señalamientos de naturaleza política y que demostrará su inocencia ante los tribunales. El propio equipo legal había afirmado semanas atrás que “no había notificación de nuevas causas”, postura que hoy contrasta con la reapertura penal.

Del lado institucional, autoridades municipales han insistido en que se revisen con lupa las responsabilidades por el manejo de aportaciones y retenciones del personal del organismo. “Se va a pedir al Ministerio Público que analice la existencia de otros elementos para reformular imputaciones cuando corresponda”, fue el tono asumido públicamente para impulsar que estos casos avancen.

El corazón del caso está en la trazabilidad del dinero y la legalidad de las decisiones administrativas: si se respetaron los destinos de los recursos, si hubo omisiones y si existen elementos que acrediten una conducta delictiva. La Fiscalía especializada deberá sostener su narrativa con documentos, testigos y dictámenes contables.

Mientras el proceso camina, rigen los principios de presunción de inocencia y debido proceso. Lo que sigue son audiencias clave, posibles impugnaciones y la definición de si la causa se judicializa plenamente o queda en el terreno de las responsabilidades administrativas. Para la ciudadanía, el mensaje de fondo es claro: la rendición de cuentas alcanza a las gestiones municipales y el agua —un servicio esencial— exige máxima probidad.