Chelerías se niegan a colaborar en Tepoztlán

Solo dos de cien chelerías en Tepoztlán mostraron interés en cambiar de giro; el municipio insiste en transformar la oferta comercial para recuperar un entorno más familiar.

En Tepoztlán, la estrategia para disminuir la presencia de chelerías enfrenta un escenario complicado. El gobierno municipal, encabezado por el alcalde Perseo Quiroz Rendón, ha emprendido una campaña para invitar a los dueños de estos establecimientos a modificar su giro comercial, buscando con ello recuperar el carácter familiar y turístico del pueblo mágico.

Tras la supervisión de alrededor de cien comercios dedicados a la venta de bebidas alcohólicas, el Ayuntamiento ofreció alternativas para que los negocios optaran por actividades distintas, más compatibles con la vida comunitaria y el entorno cultural de la localidad. La intención es clara: reducir el número de espacios asociados al consumo excesivo de alcohol que, en los últimos años, han cambiado la dinámica del centro histórico y de la emblemática avenida Subida al Tepozteco.

No obstante, la respuesta ha sido mínima. Apenas dos propietarios se acercaron a las autoridades municipales con la intención de informarse sobre el procedimiento para llevar a cabo el cambio de giro. Esta cifra, que representa menos del diez por ciento de los negocios supervisados, refleja la resistencia generalizada de los comerciantes a modificar su actividad principal.

El alcalde ha señalado que, pese a la escasa participación, el proyecto no se detendrá. La administración municipal mantiene firme la convicción de impulsar un modelo de desarrollo local que privilegie el bienestar de las familias y un turismo más ordenado. En este sentido, se contempla reforzar los incentivos y la comunicación con los empresarios para ampliar el interés en la iniciativa.

El debate sobre las chelerías en Tepoztlán no solo tiene un trasfondo económico, también toca aspectos sociales y culturales. Para muchos habitantes, la proliferación de estos establecimientos ha alterado la identidad del pueblo, restando atractivo a las familias que buscan una experiencia tranquila y auténtica. Para otros, sin embargo, representan una fuente de ingresos que difícilmente podría sustituirse sin un respaldo institucional sólido.

La medida, aún en marcha, plantea un reto significativo para el futuro de Tepoztlán. La posibilidad de equilibrar la vida comunitaria con el turismo, sin afectar gravemente la economía de los comerciantes, será clave para que este proyecto logre consolidarse y transformar el rostro del municipio en beneficio de todos.