El Congreso del Estado de Morelos aprobó una reforma al Código Penal para endurecer las sanciones por maltrato animal, elevando las penas hasta 15 años de prisión y una serie de multas, en respuesta a casos recientes de crueldad extrema, como el atentado mortal contra una perrita llamada Baileys, cuyas imágenes generaron gran indignación social.
La iniciativa fue promovida por la diputada Andrea Gordillo Vega, quien defendió que “el maltrato animal también es violencia y no debe quedar impune”. Asimismo, anunció que la nueva legislación distingue claramente entre maltrato y crueldad animal para aplicar sanciones proporcionales al daño causado.
El rango de sanciones establecido va desde 4 años en casos de lesiones graves hasta 15 años de prisión si el daño resulta en la muerte del animal. El paquete incluye multas adicionales y la prohibición de utilizar animales en rituales religiosos o actos que impliquen sufrimiento, mutilación o muerte.
Las autoridades también enfatizaron que esta reforma sienta un precedente jurídico al reconocer la violencia contra animales como reflejo de problemas sociales más amplios, y enfatizaron que se perseguirá de forma más efectiva la restitución de derechos y bienestar de las víctimas sin voz.
El revuelo generado tras el caso de Baileys motivó una respuesta de organismos civiles como la Secretaría de Desarrollo Sustentable, que respaldó esta reforma y señaló que las denuncias por violencia animal se incrementaron de 17 en 2024 a alrededor de 78 en el primer semestre de 2025.
Con la entrada en vigor de estas reformas, Morelos se posiciona entre las entidades con marcos legales más estrictos en materia de protección animal, obligando a la fiscalía a presentar cargos formales por crímenes contra animales y a garantizar procesos efectivos que culminen en condenas reales.








